Mediante los sentidos y los movimientos rítmicos que hace el bebé –balanceo, rotación, levantamiento de cabeza, movimientos de manos, ojos, gateo y, por último, andar– se hace posible las conexiones neuronales entre las diferentes partes del cerebro.

Si, por cualquier causa, no se realizan estos movimientos, no habrá suficientes conexiones neuronales, ocasionando problemas de aprendizaje de todo tipo, que se reflejan en el comportamiento y en las habilidades motoras gruesas o finas, así como en la visión, el oído o la articulación de palabras y el lenguaje del niño.

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Especialidad Editorial CEPE - Distribución
Especialidad Psicomotricidad y Educación
Dirigido a ORIENTADOR/PSICÓLOGO, PSICOPEDAGOGO, EDUCADORES / PADRES, PT / APOYO, AL / LOGOPEDAS, ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
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